Cuando llegamos a casa, me tope con la sorpresa que Samuel ya había llegado, yo corrí a el y lo abrace con mucha fuerza.
— estas bien — dije con emoción.
Samuel me aparto y me miro a los ojos.
— ¿pasa algo? — me pregunto con preocupación.
Sentí como se me llenaron los ojos de lágrimas, pero le sonreí.
— solo estoy emocionada de que estes aquí, me hiciste mucha falta — le mentí.
Samuel sonrió mas ampliamente y me abrazo.
— también te extrañe muchísimo — me dijo mientras le daba besos a mi