Gabriel envolvió a Malú en un abrazo fuerte, depositando un beso cariñoso en su cabello antes de responder a Ravi:
—Puedo imaginarlo, Ravi. Y no hay nada que me haga más feliz que ver a mi hermana así, radiante.
Olga, con los ojos llenos de lágrimas, se unió a su hijo:
—Hago mías las palabras de Gabriel. Esta niña siempre ha sido un ángel en mi vida: dulce, amable y llena de luz. Desde el primer momento que la vi, conquistó mi corazón como una hija. —Su voz se quebró al continuar:— Y yo… no