Mundo ficciónIniciar sesiónTras la bienvenida del Sr. Tiunf, nos quedamos cenando en el gran comedor. Pero la verdad era que aún no sobrellevaba bien el tema de actuar con naturalidad en presencia de aquellas sanguijuelas.
Los chupasangres bebieron sus copas de sangre mientras que Hernán y Esteban, que fueron los últimos en llegar, repitieron su ración y siguieron cenando como si el hecho de ver a los chupasangres no les cau







