64. Pizza
—Señora Chevalier, ya hemos terminado la habitación por si quiere verla.
Ambos nos giramos y, al escuchar cómo me llamaba, Oliver la fulminó con la mirada. La mujer, confundida, parpadeó varias veces, carraspeando su garganta como si entendiera un mensaje secreto.
—Quiero decir… señorita Lionheart, su habitación ya está lista.
Tras decir esto, la mujer huyó despavorida. Miré a Oliver, que desvió sus ojos hacia otro lado.
—Disculpa la confusión, no sé quién le habrá dicho que te llame así.
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