6. Mil veces mejor
—Katherine, tu diseño está muy bien hecho —una voz masculina desde detrás me hizo girar—. ¿Piensas enviarlo como propuesta para Alemania? Considero que ganarías la puja de las otras empresas sin problemas.
Trazaba el papel con detenimiento hasta terminar. Levanté mi lápiz, dando un paso hacia atrás. Sí, tenía razón. El diseño que había creado era futurista, pero sobre todo elegante.
—¿Eso crees?
—No lo creo, lo sé.
Anthony sonrió con orgullo. Era mi compañero en la compañía de arquitectura dond