7. Me pertenecía
POV Oliver Chevalier
Tres días…
Habían pasado tres días desde que esa acta de divorcio parecía reírse de mí. Se encontraba en mi escritorio como una provocación silenciosa, impecable para alterarme. Era un simple papel, que no parecía gran cosa, pero era capaz de destruir mi paciencia.
Con molestia miré mi teléfono, inmóvil sobre el escritorio. Este también se burlaba, pues había hecho algo irracional: esperar una llamada de su parte. Esperé una llamada. Un mensaje. Una señal de arrepentimiento