Cuando faltaba poco para la fiesta, Valerie me escogió un vestido lavanda de noche.
Mientras me ponía un collar de perlas frente al espejo, soltó:
—Aurorita, ¿cómo es que con los años te pones más linda? Mira esa actitud, esos ojos, qué mujer que eres. ¡Y ese cuerpo! Tienes todo en su lugar, es increíble. Si no supiera que tuviste dos bebés, jamás lo creería. Si fuera hombre, me perdería por tu cara. Y Camila... pfff, ¿ella qué? No te llega ni a los talones.
Sonreí sin decir nada, le tomé la man