Javier trajo dos abrigos de piel.
—En Zuheral nieva mucho, no hace calor como en Ruitalia, ponte esto —dijo.
Me quedé sorprendida y pregunté:
—¿Estamos en Zuheral?
Cuando vine a Zuheral con Mateo por trabajo tuvimos un choque con Waylon. Y Waylon es el tipo más importante de Zuheral. Si ahora me topo con él aquí, ¿no me voy a meter en problemas?
Lo que más me preocupa es que Waylon pueda usarme para hacerle daño a Mateo.
Pero ya no quiero tener nada que ver con Mateo.
Me quedé sentada, quieta.
Valerie tomó uno de los abrigos y, fastidiada, dijo:
—Parece que lo pensaste bien.
Después de un momento, me puso el abrigo sobre los hombros. Cuando me vio la cara, se preocupó y me preguntó:
—¿Qué pasa, Aurorita? ¿Te sientes mal?
Dije que no y miré a Javier:
—No sé por qué me trajiste a Zuheral, pero no me gusta este lugar. Por favor, llévanos a Valerie y a mí al aeropuerto.
Valerie me miró sorprendida:
—¿Tú... tú no amas la nieve?
De inmediato se tapó la boca, como dándose cuenta de que dijo