Mi hermano apretó los labios y levantó la mirada hacia Mayi.
Pero ella no lo miró, sino que se dirigió a Mateo:
—Aunque soy la novia de Carlos, tengo que decirle la verdad.
Muy intrigada, le pregunté:
—¿Qué se supone que significa eso?
Mayi me miró con cara de lástima:
—En ese momento ya te habíamos dicho que ese riñón era el que había resultado compatible con la mamá de Mateo. También te aconsejamos que, como tu mamá aún tenía seis meses, no había prisa, que podíamos seguir buscando y seguramen