Bruno sonrió.
—No es nada importante. Ella es Aurora, la hermana de Carlos.
—¿Ah, tú eres Aurorita? —dijo la enfermera con un tono algo nerviosa y emocionada.
—Carlos siempre me habla de ti. He querido conocerte a ti y a tu mamá desde hace tiempos, pero entre el trabajo, lo del puesto y lo del riñón para tu mamá, no he podido ir a visitarlas. Perdón por haberte dejado plantada varias veces, de verdad lo siento mucho; siempre quise disculparme contigo.
Hablaba con tanta sinceridad que no parecía