Mateo asintió.
—La verdad, eres bastante inteligente y buen trabajador; antes, con la buena situación de tu familia, lo que te faltaba era un poco de ambición. Ahora, si entras a la empresa, voy a pedirle a Asher que te guíe. Estoy seguro de que vas a destacar.
El cumplido y la propuesta fueron tan inesperados que mi hermano no lo podía creer.
Mi mamá le dio un codazo para que reaccionara.
—Mateo quiere que trabajes en su empresa, respóndele.
—Sí… sí, encantado —dijo mi hermano, tratando de cont