Carlos miró la pantalla de mi celular y dijo en voz baja:
—No contestes. Seguro acaba de consolar a esa mujer y ahora quiere consolarte a ti. Ese tipo solo busca tenerlas a las dos amarradas.
—No es cierto. Esa mujer por la que él dice preocuparse… en realidad solo es su hermana —respondí, susurrando.
Carlos dijo con un tono sarcástico:
—Por favor, ¿qué clase de hermana es si ni siquiera llevan la misma sangre? Yo también soy hombre. Ese tal Mateo quiere acaparar todo.
Agaché la cabeza, sin resp