Miraba afuera, con la mirada perdida, sin saber cómo iba a pasar esta Navidad.
En años anteriores, en Nochebuena, mi hermano, mis padres y yo cenábamos juntos. Era un banquete, lleno de risas y regalos. Papá y mamá nos daban obsequios a Carlos y a mí. Después, mi hermano y yo no nos dormíamos temprano, jugábamos con pólvora y también nos dábamos regalos.
Ah, y también estaba Mateo.
Durante los tres años de matrimonio, él pasaba cada Nochebuena con nosotros. Pero siempre callado. Cenaba en silenc