Capítulo 446
Sus ojos tenían una mezcla de burla y desconfianza:

—Me has mentido tantas veces. Dime, ¿piensas que todavía puedo creerte?

—¡Es verdad! —dije, llorando desesperada.

—Ahora me tienes vigilada, no puedo hacer nada sin tu permiso.

—¿Quién sabe?

Mateo me contestó con voz baja, sin emoción:

—Siempre has sido mentirosa. Nunca te comportas. ¿Quién dice que, si sales, no lo intentas otra vez?

Se levantó y, sin apurarse, empezó a acomodarse la bata que yo le había aflojado antes.

Bajó la mirada hacia mí
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Diana MuñozNo sabía que las batas iban con corbata ...
Escanea el código para leer en la APP