Intrigada, miré a Lucy y pregunté:
—¿Qué pasa?
—Llévale este informe al señor Bernard —dijo Lucy como si fuera lo más normal, dejándolo caer sobre mi escritorio.
Sentí que una irritación me invadía.
—Hazlo tú, tengo otras cosas pendientes.
—¿Ah, okey? —Lucy se molestó al instante—. ¿Ahora te crees importante por trabajar un poquito? ¡Solo te pido que entregues algo y ya te pones difícil! ¿Quieres que te paguen sin hacer nada?
—Déjame los documentos, yo me encargo de la tabla —interrumpió otra se