Capítulo 200
Pero cuando di un paso atrás, él dio uno hacia adelante.

Y así, sin darme cuenta, ya estaba contra la pared.

Mateo apoyó las manos a cada lado, dejándome sin salida. Estaba tan cerca que podía sentir su respiración. Tenía la mirada clavada en mis ojos, sin pestañear.

Aparté la mirada con desesperación y pregunté, bajito:

— ¿Qué quieres de mí?

En el restaurante ya le había dejado clarísimo que no iba a volver con él.

¿Entonces qué busca ahora? ¿Por qué aparece así, de noche, en mi casa?

Él seguía
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP