Antes de esa llamada, Mateo ya me había marcado muchísimas veces. Nada más de imaginarme lo angustiado que estaba, sentía que el corazón se me partía una y otra vez. ¿Qué iba a hacer? ¿Cómo le iba a contar lo del bebé? ¿O tenía que abortar a escondidas y hacer de cuenta que nunca pasó nada? No, Javier no me iba a dejar en paz tan fácil. ¿Será que de verdad era capaz de mandarle a Mateo el video de esa noche?
Ni el niño ni ese video podían llegar a manos de Mateo. Ni me imaginaba cómo se pondría