Camila acabó con toda mi familia y Javier volvió a arruinar mi felicidad; hizo pedazos mi futuro con Mateo. Lo odiaba, de verdad lo odiaba con toda el alma. De repente, Javier se paró. Me miró y en sus ojos ya no se notaba que estuviera alterado; se veía peligrosamente tranquilo.
—Descansa y recupérate primero —me dijo él con un tono que no transmitía nada, y después de una pausa añadió con la misma indiferencia—: Eso sí, si te atreves a lastimar a mi hijo, entonces yo voy a ir a lastimar al hij