Cuando llegamos al ascensor, miré hacia la entrada. Allí estaban Javier y Jeison, mirándose de forma rara, como si hablaran de algo que ninguno quería decir en voz alta. Quizá era porque yo seguía asociando, de manera inconsciente, a Jeison con Michael, pero aun así, la forma en que Jeison miraba a Javier me pareció… muy especial.
Al poco tiempo, Camila me llevó hasta la sala de descanso. Afuera de la puerta había dos hombres con pinta de guardaespaldas; si yo no estaba equivocada, debían de ser