Alan dijo, molesto:
—¿Acaso Javier no está también herido? Si vienen a verlo, perfecto. ¿Pero qué hacen fingiendo delante de Mateo? ¿O van a negarme que vinieron exclusivamente por Javier?
Camila respondió enseguida:
—Yo no sabía que Mateo también estaba herido. Si lo hubiera sabido, habría venido a verlo primero.
—Vaya, qué devoción —Alan dejó escapar una risita burlona. Luego miró de forma significativa a Carlos—. Parece que hay personas que, en su corazón, no importan tanto como ellas creen.