Me quedé paralizada. ¿Camila había ido directo a buscar a Mateo?
¿Quería comprobar si de verdad me había distanciado de él?
Desde que nos separamos, el dolor se le notaba en la cara.
Con esto, Camila debía haber disipado por completo sus sospechas de que Mateo y yo todavía seguíamos aliados.
—Esa Camila está desquiciada —gruñó Alan por el teléfono.
—Sabía perfectamente que Mateo estaba mal, que estaba destrozado, ¡y aun así fue a provocarlo! Ella le dice que la persona que amabas en realidad era