Antes de que pudiera contestar, Waylon se rio un poco con cinismo.
—Te dije que lo que quiero eres tú, Aurora. A ti a cambio de Alan. Pero qué pena que Mateo no aceptó. Vaya, vaya, ya lo dicen: los amigos son como los brazos y las mujeres como la ropa. Parece que él valora más la ropa.
¿Usarme para cambiarme por Alan? ¿Y luego manipular a Mateo conmigo?
Qué cálculo tan repugnante.
Le respondí sin rodeos:
—Ayudaste a Camila solo para usar a Alan como herramienta contra Mateo. Y ahora que viste cu