Luego de recibir la segunda carta de Iku, Elena se encuentra en un estado de profunda reflexión. Las palabras de Iku han tocado fibras sensibles en su interior y la han hecho cuestionar sus propias acciones y percepciones. Siente una mezcla de emociones: tristeza por la relación que se ha deteriorado, enojo consigo misma por haber dejado que las cosas llegaran tan lejos y una cierta chispa de esperanza por la posibilidad de encontrar un entendimiento.
Después de leer detenidamente las palabras