—Si —dijo Ronin.
—¡No puede ser! —Exclama Elena.
—Recordaste algo —añadió Ronin.
—No, acabo de recordar que mencionaste una carta que dijo Iku. ¿Dónde está? —dijo Elena.
—Bueno, estaba pensando en no mostrartela—dijo Ronin.
—Quiero que me muestre esa carta que dejo Iku para mí, sea buena o mala lo que allí dice —dijo Elena molesta.
—Toma —dijo Ronin abriendo la segunda parte de la caja y retirándose para que ella tenga privacidad.
Elena abrió la segunda parte de la caja que estaba dividida y de