El médico le aseguró que Elena estaba en buenas manos y que estaban tomando medidas para garantizar su bienestar y el del bebé. "Nuestro objetivo es mantenerla bajo observación y controlar su estado durante las próximas horas. Haremos todo lo posible para garantizar que ella y el bebé estén a salvo."
Lorenzo agradeció al médico y se dirigió a la habitación de Elena. La encontró despierta, aunque pálida y cansada. Se sentó a su lado, tomando su mano con ternura. "Elena, cariño, ¿cómo te sientes?