37. Temporal
Suspiró, rascándose la barba. La situación era compleja y él, que siempre había evitado las complicaciones, se encontraba ahora en medio de una.
Se recostó en la cama con la mente llena de pensamientos. El cansancio, sin embargo, era demasiado fuerte; así que dejó que la obscuridad lo envolviera para quedarse dormido, con una sonrisa en los labios.
El sol, como un intruso, se abrió paso atrevidamente por las cortinas, inundando la habitación con su luz, pintando la habitación de Jaxon con un ha