Después de seguir a la chica rubia hasta aquí. Se sienta en uno de los sillones rojos que tiene a un lado de ella. Veo cómo enciende un cigarro para después voltear a verme.
—¿Eres policía? —me pregunta.
—¿Tengo cara de policía? —le contestó con otra pregunta.
—No, pero tampoco tienes cara de puta —me responde y eso me da risa.
—Pues aunque no la tenga, lo fui —le cuento un poco y ella me mira sorprendida.
—¿Entonces por qué quieres hacer esto? Si lograste salir de esta mierda, ¿por qué regresa