Capítulo 75 Ella tuvo un pasado bastante duro.
—¡No... Iván, yo, yo...! —Diego sintió que no podía explicarse bien.
Iván puso el vaso que tenía en las manos sobre la mesa, tomó su chaqueta y se paró para irse. Diego, agarrándose el cuello, logró controlar la tos.
—¿A dónde vas?
—¡A buscar a mi esposa! —dijo Iván, tan natural y despreocupado.
—Espérate, he escuchado varios chismes de tu esposa estos días. —Diego logró detener a Iván con eso.
Sabía que no debía tocar ese tema, pero ya que lo mencionó, tenía que ser sincero.
—Muchos han pagado