—¡Ya basta! ¡Párate!
Marta estaba en shock. Nunca se imaginó que Noel fuera capaz de hacerse algo así con tal de zafarse de ella. Se le fue encima, tratando de quitarle el cuchillo, pero él se la quitó de encima de un empujón.
Noel, dando tumbos y casi sin ver por dónde iba, salió corriendo de la sala. ¡Sin pensarlo dos veces, se lanzó de cabeza a la alberca!
El golpe de agua fría lo sacudió. El choque térmico le cortó el aliento, pero fue lo único que pudo apagar el fuego que le quemaba las ve