Raina ya veía a Noel como un completo extraño. No le importaba en lo más mínimo, así que decidió quedarse callada.
—Qué pena, pero hoy es un día especial y queremos pasarlo solitos —dijo Marta con una sonrisa cargada de arrogancia, sin ocultar sus ganas de presumir.
Julieta, fingiendo una curiosidad exagerada, preguntó.
—¿Ah, sí? ¿Aniversario de bodas? —De inmediato sacudió la cabeza—. No, qué va, si no llevan ni cien días de casados. ¿Entonces es tu cumple o el de Noel?
Julieta volvió a rozar l