Raina recibió el mensaje de Oliver en plena madrugada.
Aunque el accidente no había pasado a mayores, el caos de estos últimos días y el trauma del choque la tenían con los nervios de punta. El insomnio, su viejo enemigo, no le daba tregua.
"¿Tienes tiempo para que nos veamos?", decía el breve texto de Oliver.
Raina no lo pensó dos veces y le respondió de inmediato: "Cuando quieras. ¿Dónde estás?"
Oliver: "¿¿??"
Raina: "Estoy en el hospital."
Oliver: "Pero si son las dos de la mañana..."
Tenía