Amira dormía, pero no paraba de balbucear cosas sin sentido. Tenía las manos aferradas a las de Raina y Noel, negándose a soltarlas incluso en sueños.
Su mente ya no estaba ahí... estaba desvariando, y tanto Raina como Noel sabían perfectamente lo que eso significaba.
—No pensé que la próxima vez que la viera, iba a estar en este estado... —murmuró Noel, con la voz quebrada.
Se acordó de cuando empezaron a trabajar con NovaTech. Amira siempre los invitaba a comer y se la pasaba bromeando. Decía