Con eso, toda la feroz competencia se convirtió en una burla.
La subasta siguió como si nada, pero ni Raina, ni los Herrera, ni siquiera Noel volvieron a levantar la mano. Raina aprovechó la primera excusa para salir del salón y se fue directo a la parte de atrás.
No se creía esa excusa de la "confusión". Estaba segura de que alguien en la organización había cambiado de opinión en el último minuto.
No sabía el motivo exacto, pero tenía claro que no era por dinero.
Con cinco millones, ya se había