Capítulo 25

Los rayos de luz me empezaron a molestar, quería dormir un poco más. Al abrir mis ojos, vi un cuerpo a mi lado, empecé a levantar un poco más la mirada y lo encontré allí, acostado de un lado, sosteniendo su peso con el brazo y estaba sonriéndome.

Ésta ha de ser una de las maravillas del mundo, porque estoy presente ante la sonrisa más hermosa, y mi cuerpo se estremece ante su cercanía.

-Buenos días, gatit
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