Charlas, trampas y más (3era. Parte)
Tres días después
Islas Maldivas
David
Quizás fue estupidez. Quizás valentía. No sabría cómo encasillar mi arrebato por contarle la verdad a Cristal. Pero en medio de todo eso, tenía clarísimo que no tenía derecho a exponerla, a ponerla en peligro por mi egoísmo. Entonces lo ideal era darle la libertad de elegir… quedarse o marcharse.
No sé cómo terminamos discutiendo. Ella sacando a flote que estábamos casados y yo insistiendo en que no quería ataduras por un papel.
Lo peor —o lo mejor— fue lo