-Ha sido todo un placer Ámbar- James estiró su mano y yo la estreché- sería un placer volver a verte.- besó el dorso de mi mano y yo sonreí.
-Igualmente James- dije abrazada al costado de mi bestia- espero verlos pronto- añadí mirandolos a todos.
Finalmente la velada había terminado y la hora sobrepasaba las diez de la noche, estábamos tan a gusto que perdimos la noción del tiempo y de no ser por los pequeños Evans y su notorio cansancio, aún seguiríamos disfrutado de la noche.
-Recuerda pensar