Cenamos muy a gusto, los Evans realmente eran personas muy agradables, los niños aún más, Harley era una niña muy animada; durante toda la cena fué el centro de atención, a diferencia de su pequeño hermano que prefería pasar desapercibido.
La pequeña había hablado de lo mucho que le gustaban las princesas y en ocasiones su hermano afirmaba eso contando anécdotas sobre ella hablando de dichos personajes.
Eran realmente un encanto esos niños.
A simple vista era más que obvio la debilidad que tení