Alai
No puede ser, esto no me puede estar pasando a mí. Siento como si todo ocurriera en cámara lenta.
- ¿Por qué? - me mira a los ojos. - Porque me hiciste esto
su voz es suplicante, una lágrima se desliza por mi mejilla y cuando intento hablar, los dos guardias lo toman de los brazos y veo cómo él comienza a forcejear para que lo suelten.
- ¡¿POR QUÉ, ALAI?! ¡¿POR QUÉ MIERDAS ME HICISTE ESO?! - no lo soporto, siento como una mano toca mi hombro y es Matías.
- Tranquila, nena, todo va a estar b