~Pov de Dimitrik~
Llegué a la estación y me ubiqué fuera de mi auto. Le escribí a Judith para avisarle que ya estaba allí. A los pocos minutos, ella salió, visiblemente cansada, masajeándose el cuello. Al verla, levanté la mano y la saludé desde el capó de mi coche. Ella me sonrió y, cruzando rápidamente, extendió sus brazos para abrazarme por los hombros y besarme.
Complacido, la abracé también, respondiendo a su beso con una intensidad que se sentía tan bien como siempre.
Al separarnos,