~Pov de Alisha~
Ya me había puesto la ropa interior y tenía la blusa desabotonada, buscando con desesperación el pantalón. Mientras, Damien bebía agua con total tranquilidad, sentado en el sofá, solo con sus bóxers y la camisa desabotonada.
De un tirón en el brazo, me sentó en su regazo.
—¿Qué tanto haces? —inquirió, su voz un murmullo juguetón.
Bufé, punzando su pecho con un dedo.
—Mira qué horas son. Tenemos que desalojar el salón. ¡Además, qué vergüenza el desorden que causamos!
Soltó u