~Pov de Helena~
Mientras le relataba a Christopher la historia de Park, llegamos a una hermosa zona de departamentos en Donaustadt. Entramos en una de las torres y él, sonriendo, estacionó el auto.
—Hemos llegado —me anunció.
Solo en ese momento sentí una presión en el pecho, y el sudor en mis manos se hizo evidente. La emoción por el coche me había hecho olvidar por completo lo que estaba a punto de suceder. Él abrió mi puerta y me tendió la mano.
—Bienvenida. Este será muy pronto tu hogar