Solo tenía una hora de diferencia con Chile. Paulina no me respondía, estaba muy preocupada. Le escribí para darle el número telefónico de mi hotel, así cuando ella pudiera me llamaría o intentaría comunicarse con algún recado.
Durante el tiempo que estuve con Andrés las cosas se fueron agravando, los golpes e insultos eran cada vez más recurrentes. Dejar de trabajar no me ayudó para nada, al contrario, estaba aún más sola.
Una de las peleas más fuertes que tuvimos fue el día que le pedí permis