Valeria entrelazó sus dedos con los de Ji-hoon, buscando en su calidez el ancla necesaria para descender a los abismos de su pasado. El silencio de la suite parecía reverberar con solemnidad mientras ella tomaba aire, dispuesta a romper el sello del secreto que la había atormentado durante años.
—Hace unos años, fundé la Corporación Vega Internacional —comenzó Valeria, con una voz baja pero firme que cortaba el aire de la habitación—. Tenía apenas diecisiete años cuando lo hice. El éxito llegó