El impacto psicológico de la tragedia demolió las líneas de contención de ambos mundos. Susana Vega, al ver a su hermana tendida en esa camilla, cayó de rodillas sumida en un llanto incontenible y desesperado que quebró por completo a todos al escucharla. Georgina se llevó las manos a los labios, y perdida en un abismo de dolor incalculable, cayó al suelo estrepitosamente sumida en un desmayo inusual, que llamó la atención de todos. Susana sin saber que hacer al ver a su familia destruida llora