El jet privado de la Corporación Vega aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Incheon cortando la densa capa de nubes de la capital coreana. Las vacaciones rigurosas y la mística de la luna de miel en Galápagos y la Polinesia Francesa quedaban atrás, cediendo su lugar al ritmo voraz de Seúl. Al descender por la escalinata, Valeria Vega y Park Ji-hoon ingresaron a su realidad del brazo del otro, en medio de fotógrafos, reporteros y fans que esperaban en la terminal al enterarse de su regreso,