La biblioteca Del Segundo Piso
Serena subió las escaleras con paso cuidadoso, recorriendo los pasillos del ala sur. Fue entonces cuando un portal de madera oscura llamó su atención: una puerta entreabierta que dejaba entrever estantes repletos de libros y un ambiente diferente al resto de la villa.
Al entrar, se encontró en una biblioteca amplia y luminosa, con ventanas altas que dejaban entrar la luz de la tarde. Escritorios cuidadosamente organizados se alineaban frente a otros con monitores