Mundo ficciónIniciar sesiónMolestando Al CEO
Más tarde, los colores del atardecer en Florencia y el tráfico alrededor del distrito financiero hervía con el bullicio de los las personas que iban y venían. En la entrada principal del edificio Moretti, el personal de seguridad se irguió al verlo llegar: bastón en mano, traje gris impecable, mirada aguda y esa media sonrisa que anunciaba que algo tramaba.
- Buenos días, Don Rafaele. - salud&oac







