Capítulo 95
Al pensar en eso, el chofer se subió al coche a toda prisa para alcanzar a Sofía.

Ella, al ver por el retrovisor cómo el hombre la perseguía con desesperación, solo curvó los labios en una sonrisa fría.

El jefe era demasiado blando, y los empleados como este ya se creían con derecho de pisotear a los demás.

Al fin y al cabo, ella era una Valdés, una invitada; mientras que él no era más que un empleado que se atrevía a tratar así a una huésped.

Antes, ella solo se tragaba el coraje.

Pero esta vez
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP