El rector le hizo a Sofía una promesa con toda seriedad.
Ella asintió con calma y respondió:
—Confío en que lo de antes no fue intencional, señor. En cuanto a mi supuesto retiro de la universidad…
—¿Retiro? ¿Qué retiro? —el rector fingió sorpresa de inmediato—. Eso nunca existió. Ahora mismo hablaré con el director académico. Si los resultados no son los mejores, siempre hay maneras de seguir aprendiendo. ¿Cómo vamos a dejarnos llevar por rumores para sacar a una estudiante? ¡Nuestra universidad