Bruno también salió en silencio de la habitación de Sofía.
Sofía miró a Elías, que seguía de pie en el mismo lugar, y dijo:
—Entonces… ¿me voy al estudio a practicar caligrafía?
—Haz lo que quieras.
Elías ni siquiera la miró, giró la cabeza y también se fue.
Sofía, en el fondo, tampoco quería volver para enfrentar los cuestionamientos de Alejandro; después de lo que Leonardo le había dicho, se quedó con toda tranquilidad en la casa de los Casanova.
A diferencia de la noche anterior, Elías no la